viernes, 15 de julio de 2011

Quien tiene Pasión, tiene Asignaturas Pendientes


Dr. Isidro Solórzano

Las Asignaturas (AP) son los procesos inconclusos.

Cuando no concluí un proceso obligatorio o un anhelo, que para mi es importante y sería realizador completarlo. (Hay una sensación de carencia, o que me falta en la vida por completar.)

Es bueno preguntarse:¨¿cuál es mi Asignatura pendiente?¨

En general todos tenemos AP, aunque a veces no tenemos demasiada conciencia.

Corporal:

· Cuidados con el cuerpo

· Decisión en el estilo comida

· Descanso.

Vincular:

· Diálogo

· Cultivo de amistades.

· Vínculos personalizados

Psicológico.

· Formación intelectual.

· Decisiones por lo integral.

· Autoconocimiento

Espiritual:

No hay asignatura pendiente, sino posibilidades de descubrimiento.

Tomado de http://locurasdelpensamiento.blogspot.com

miércoles, 13 de julio de 2011

¿Y si nos conformamos con lo que somos?


Cuando el polígono dejó de multiplicar sus lados tratando de convertirse en círculo y aceptó ser lo que esencialmente era, un triángulo, conoció la felicidad.

Tomado de Alejandro Jodorowsky

lunes, 11 de julio de 2011

El buscador y el maestro (42)

- «Maestro, siempre nos cuentas historias, pero nunca nos revelas su significado»
-«¿Te gustaría que alguien te ofreciera fruta y la masticara antes de dártela?».
Tomado de Anthony de Mello

La Mitad de la vida (31)


Tauler repite insistentemente que el hombre la apretura no debe evadirse. Tiene que esperar. No puede salir de la apretura por sus propias fuerzas. No puede hacer otra cosa sino esperar a que Dios mismos le conduzca a través de ella hacia una nueva madurez espiritual. Tiene que confiar en que Dios no le dejará caer en la apretura sin buscar algo positivo. El hombre tiene que estar dispuesto, con confianza, a seguir la dirección de Dios. En la crisis de la mitad de la vida se da un cambio de dirección interior. Ya no yo, sino Dios el que debe conducirme. En la crisis misma está ya Dios actuando y yo no debo ponerle ningún obstáculo en el camino para que él pueda completar su obra.

Tauler no se cansa de decir una y otra vez a sus oyentes que es el Espíritu Santo el que ha provocado la crisis y el que obra en la apretura. La tarea del hombre consiste ahora en no impedir su acción.

«Que el hombre se deje preparar, dé al Espíritu ciudad y espacio para que pueda comenzar en él su obra. Esto lo hacen pocos incluso entre las gentes de hábito, a las que precisamente Dios a elegido para esto.»

Tomado de "La Mitad De La Vida Como Tarea Espiritual" de Anselm Grüm
Imagen tomada de http:/www.inyes-latino.com

domingo, 10 de julio de 2011

La importancia del hombre


Un científico, que vivía preocupado con los problemas del mundo, estaba resuelto a encontrar los medios para aminorarlos. Pasaba días en su laboratorio en busca de respuestas para sus dudas.

Cierto día su hijo de 7 años invadió su santuario decidido a ayudarlo a trabajar. El científico, nervioso por la interrupción, le pidió que fuese a jugar a otro lado. Viendo que era imposible sacarlo, el padre pensó algo que pudiese darle con el objetivo de distraer su atención. De repente, se encontró una revista, en donde había un mapa con el mundo, justo lo que precisaba. Con unas tijeras recortó el mapa en varios pedazos y, junto con un rollo de cinta, se lo entregó a su hijo diciendo: –Como te gustan los rompecabezas, te voy a dar el mundo todo roto para que lo repares sin ayuda de nadie.

Entonces calculó que al pequeño le llevaría 10 días componer el mapa, pero no fue así. Pasadas algunas horas, escuchó la voz del niño que le llamaba calmadamente.

–Papá, papá, ya hice todo, conseguí terminarlo.

Al principio, el padre no lo creía. Pensó que sería imposible que a su edad hubiera conseguido recomponer un mapa que jamás había visto antes.

Desconfiado, el científico levantó la vista de sus anotaciones con la certeza de que vería el trabajo digno de un niño. Para su sorpresa, el mapa estaba completo. Todos los pedazos habían sido colocados en sus debidos lugares.

¿Cómo era posible? ¿Cómo el niño había sido capaz? De esta manera, el padre preguntó con asombro a su hijo:

–Hijito, tú no sabías cómo era el mundo, ¿cómo lo lograste?

–Papá –respondió–, yo no sabía cómo era el mundo, pero cuando sacaste el mapa de la revista para recortarlo, vi que del otro lado estaba la figura de un hombre. Así que di vuelta a los recortes y comencé a recomponer al hombre, que sí sabía cómo era. Cuando conseguí arreglar al hombre, di vuelta a la hoja y vi que había arreglado el mundo.
Tomado de Gabriel García Márquez
Imagen tomada de http://neetciencia.com