sábado, 19 de marzo de 2011

El Autoconocimiento (14)



Los 10 mandamientos del Autoconocimiento
7. Nadie cambia a nadie.
Quienes no conocen los mecanismos psicológicos piensan que con lo que llaman amor podrán hacer cambiar a otros. En realidad si cada uno no hace un proceso de conciencia individual y una acción por el cambio, nadie puede realizarlo. Tanto el temperamento (la tendencia innata) como el carácter (el particular modo de reaccionar en la vida) nos dan una impronta personal y si no hay una convicción personal de trabajar en ello no puede ser modificado.
Imagen tomada de http://lalengua.info

jueves, 17 de marzo de 2011

Unidos al pueblo de japón

Dr. Isidro Solórzano

"Argentina, puerto de puerta celeste, de arenas de oro, de pastos verdes, de flores rojas, hablará y dirá: 'Tierras tengo para el que sufre en quemazón, para el sin hogar, para el huérfano niño, para el que hambre padece, para el desposeído, para el anciano, para el enfermo, para el que nace y para el que deba nacer en este lugar de promisión. ¡Argentina Samaritana... del mundo!". Benjamin Solari Parravicini 1942

miércoles, 16 de marzo de 2011

La Mitad de la vida (17)

"Tauler insiste siempre contra la angustiosa fijación en principios y formas externas. Quiere poner de manifiesto en sus sermones las convulsiones del corazón que encuentra frecuentemente en las personas piadosas. Esos «principios» en los que tan testaruda y angustiosamente se quiere seguir, Tauler los llama «ídolos». Y piensa que mucha gente se asienta en sus ídolos como en otro tiempo Raquel se sentó sobre sus amuletos (Gen 31,33-35). (Serm. 171). Esas gentes se mantienen en sus ídolos para evitar el encuentro con el verdadero Dios.

«A algunas personas les gustan tanto sus maneras (es decir, su forma de vivir, su forma de ser piadoso) que no quieren confiarse a nadie, ni a Dios ni a los hombres, y se cuidan como a las niñas de sus ojos para que Dios no los cuide. Y nuestro Señor viene con su advertencia, indirecta o directa y ellos ponen sus «maneras» y no sacan el menor provecho.»

Esta clase de hombres se defiende de todo lo que Dios les dice directamente y podría cuestionarles. El que está en esa situación se reafirma en sus ejercicios y los pone entre él mismo y Dios. Su seguridad, su convicción religiosa, es para él más importante que su encuentro personal con Dios. Resiste a Dios cuerpo a cuerpo, pues podría serle peligroso. Dios podría mostrarle qué es lo que le pasa y cuáles son los motivos de su práctica religiosa.

Podría suceder que Dios desenmascarase sus actos religiosos y su seguridad en sí mismo, para que apareciesen antes sus ojos los proyectos y deseos insinceros y los intentos de superación de su angustia. Pero él se atrinchera tras sus actos piadosos en lugar de ser piadoso. Actúa piadosamente para no tener que experimentar a Dios; en última instancia, no es piadoso sino que solamente busca en sí su seguridad y su autojustificación, su riqueza espiritual. Este hombre insiste en los ejercicios piadosos sin caer en la cuenta de que esos ejercicios no le pueden por sí mismos hacerle piadoso. Se endurece en su pretendido bienestar, pero permanece inaccesible a la llamada inmediata de Dios que podría llamarle a la verdad.

Esta actitud es típica de los fariseos. Pero también se encuentra entre muchos llamados buenos cristianos que no se atreven a entrar en la fe en el verdadero Dios y dejarse transformar por Él. Tauler dice que estas personas que se conforman con charcas estancadas en lugar de beber en las fuentes vivas de Dios. Y se lamenta de que incluso entre los religiosos y religiosas haya personas así,

«que han abandonado las aguas vivas y en su fondo hay poca verdadera luz y vida, y muchas cosas externas: quedan parados con sus maneras y obras exteriores y con sus observancias. Todo es oído y sentido superficialmente en forma puramente imaginaria. Pero desde el fondo, que es desde donde debía manar y brotar todo, no se da nada. ¿No son como cisternas que no tienen nada que provenga o brote del fondo sino que todo les llegó del exterior y que se va como ha venido? Y si hay algo en ellos, son sus prescripciones y sus maneras que se fundan y ordenan según su buen parecer. No se vuelven al fondo. No tienen fuente, pasan sed y no intentan avanzar. Así, hacen a su manera las cosas que han venido de fuera por los sentido, y se quedan tan contentos. Se mantienen en las cisternas que ellos mismos se han fabricado y no tienen gusto por Dios. No beben agua viva. La dejan.»"

Tomado de "La Mitad De La Vida Como Tarea Espiritual" de Anselm Grüm

Imagen tomada de http://caminandoconlospropiospasos.blogspot.com

lunes, 14 de marzo de 2011

Los maravillosos medicamentos (39)


CACTUS
Nombre científico: Cactus grandiflorus. Acción en Homeopatía:
Palpitaciones violentas y continuas, peor de noche y acostado sobre el lado izquierdo: por esfuerzos físicos o mentales, por emociones, excitaciones o sustos, por amor no correspondido, por subir escaleras, agacharse o caminar, antes y durante la menstruación. Con ansiedad. A menudo acompañadas de sensación de constricción o de tener una banda de hierro o armadura en el tórax. Miedo a morir y deseo de estar solo
Imagen tomada de http://www.hipernatural.com

domingo, 13 de marzo de 2011

El buscador y el maestro (30)


-Maestro, ¿qué significado tiene el terremoto?
-La tierra que es nuestro "punto de apoyo", se mueve. También significa la madre: quien tiene dos aspectos: la receptiva, la que nos cobija y la terrible, la que destruye.

Imagen toamda de http://periodismo.uniacc.cl

viernes, 11 de marzo de 2011

Darse cuenta

Dr. Isidro Solórzano

Nuestra conciencia es puntual. Son muchas las informaciones que pasa por nuestro cerebro, pero nos damos cuentas de pocas cosas. Así por ejemplo cuando conversamos con alguien hacemos conciente lo que nos dice, pero nuestro cerebro procesa todo los ruidos agregados, las impresiones, la temperatura, etc, pero de esto no lo tenemos registrado. En la toma de conciencia nos damos cuenta sólo aquello que nos interesa. Lo importante es aprender a poner la conciencia en lo mas sutil, interno y simbólico.
Darse cuenta es entrar en relación, natural, espontánea, en la vida, con lo cada uno es, como se siente y se percibe.
Hay distinto darse cuenta:
Darse cuenta de lo exterior: desarrolla habilidades, objetivos; las relaciones, las circunstancias de lo que tengo que aprender.
Darse cuenta de lo emotivo-sensorial: Estado del cuerpo, sensaciones como vivo determinadas circunstancias. Que siento ante dificultades: ponerle nombre a los sentimientos. Todo lo que tiene que ver con el imaginar, fantasear, el movimiento que se produce por los vínculos.
Darse cuenta de lo simbólico: Cada vivencia, cada cirunstancia, cada percance nos habla de lo trascendente.
Imagen tomada de http://www.pobladores.com

jueves, 10 de marzo de 2011

El Autoconocimiento (13)


Los 10 mandamientos del autoconocimiento
6. El autoconocimiento es existencial
El autoconocimiento nunca puede ser completo, porque no podemos captar la esencia nuestra, siempre nos quedamos con “lo que Es en mi es algo más que esto”. Somos hombres de dos mundos: el esencial y el existencial. Desde el esencial proviene la Vida, es asexual y no tiene opuestos. El existencial proviene de lo sexual, tiene opuestos y complementarios, a este lo podemos conocer, al primero sólo intuir.
Imagen tomada de http://aquileana.wordpress.com