
La vivencia de la casualidad o causalidad no es externo a nosotros sino que depende de cómo lo recibimos en nuestra conciencia.
Si vivimos en la casualidad: La vida es un serie de accidentes, es como vivir en el azar. Siento que las circunstancias que me toca vivir no dependen de mí, me condicionan y me suceden, esto es la justificación de los que se sienten víctimas.
No hay sentido de vida
Si vivimos en la causalidad: Hay ciertas causas por las que tenemos que vivir cada circunstancia.
- Tenemos la certeza de la fe.
- Todo adquiere un significado trascendente
- Sé que mi experiencia proviene del amor y por lo tanto cada circunstancia está dada para mi aprendizaje y dignidad.
Imagen tomada de http://cadadiaesunavida.blogspot.com
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